jueves, 25 de junio de 2009

PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y PLANEAMIENTO



Documento digital del Avance del Plan General de Ordenación de La Laguna, realizado en 2009, que ha permitido la masiva participación de los ciudadanos de ese municipio

En Canarias, con la llegada de la democracia se ha iniciado un proceso de activación de iniciativas participativas que, en las dos últimas décadas, que se han dirigido hacia cuestiones que tienen que ver principalmente con el manejo del territorio. La incorporación al debate sobre el espacio de multitud de colectivos sensibilizados, organismos ciudadanos y grupos de intereses económicos confieren una gran riqueza al marco participativo ya consolidado pese a la existencia de una fuerte incomprensión, importantes contrapesos y grandes frenos a su desarrollo.

Sin embargo, con el transcurso del tiempo esta deliberación colectiva sobre los asuntos comunes centrados en el uso del suelo –un bien cada vez más escaso en un archipiélago como el nuestro y sobre el que se proyectan todo tipo de tensiones- se ha ido enriqueciendo y adquiriendo un mayor nivel de argumentación y discusión. Todo ello, a pesar de los potentes intereses en juego y de las sutiles estrategias para el habitual intento de secuestro de las decisiones por grupos minoritarios ligados a los poderes económicos tradicionales. Aquí, la extensión de la participación ciudadana ha ido adquiriendo progresivamente el carácter de una mancha de aceite omnipresente en todo aquello que se refiere al territorio.

<--- En julio de 1992, por primera y única vez, se aprobó un texto legal en el Parlamento regional, a instancias de un colectivo ciudadano. La llamada ley de iniciativa popular para la salvaguarda de un paraje singular conocido como el Rincón, en el municipio de La Orotava constituye un hito inédito en la historia de este archipiélago. La Ley del Rincón, como es conocida en Canarias, fue avalada por varias decenas de miles de firmas de ciudadanos isleños, tenía como objetivo evitar la expansión de la urbanización turística convencional hacia un espacio visualmente muy significado de ese espectacular valle. Para ello, proponía concentrar un posible desarrollo turístico en unas superficies muy acotadas del paraje y redistribuir los beneficios económicos, estableciendo mecanismos compensatorios que garantizaran la permanencia de la actividad agraria que constituye la imagen tradicional del conjunto. La historia de la Ley del Rincón es ilustrativa de la forma de actuación de los movimientos ciudadanos. En 1984, Isaac Valencia, Alcalde del municipio de La Orotava, anunciaba la inminente construcción de una nueva urbanización turística en la costa norte del Rincón. Contaría con innumerables hoteles de gran lujo en torno a un campo de golf y un palacio de congresos. La nueva ocupación de uno de los pocos espacios agrícolas remanentes de ese maravilloso valle del norte de Tenerife, iba a suponer la inversión de más de 12 millones de euros de entonces, procedentes de Noruega y se presentaba con el habitual discurso de creación de riqueza y generación de numerosos puestos de trabajo. Ese mismo año, se constituía una plataforma ciudadana opositora de la iniciativa urbanizadora, la Mesa en Defensa del Rincón, liderada por personas significadas de la cultura local. Ese primer grupo crecería para acabar transformándose en uno de los colectivos ecologistas más significados de la isla de Tenerife.

Vista panorámica del valle de La Orotava en el norte de Tenerife, con el paraje del Rincón a la derecha

<---Pasado el tiempo, se declararía urbanizable este importante reducto paisajístico y como respuesta, el Movimiento en Defensa del Rincón presentaría al Parlamento de Canarias, la Iniciativa Legislativa Popular para su salvaguarda y protección. Esta propuesta legislativa fue avalada con su firma de apoyo por 35.000 personas e introdujo por primera vez un debate específico sobre el territorio dentro de la cámara regional. El texto original de la propuesta fue rechazado y enmendado en su totalidad, dando como resultado la aprobación de la Ley 5/1992 de 15 de julio para la ordenación de la zona del Rincón, en La Orotava. La ley del Rincón propuso en sus seis artículos establecer un mecanismo para conjugar el mantenimiento de los usos agrícolas con un desarrollo turístico acotado. Para ello, proponía la redacción de un plan específico que concretara los elementos a proteger y los aprovechamientos turísticos que pudieran insertarse en ese espacio. El Plan Especial del Rincón llegó a formularse pero no ha podido alcanzar sus objetivos al no poder satisfacer satisfactoriamente todos los intereses en juego. Esa iniciativa pionera nunca ha llegado a concretarse en algo verdaderamente práctico, más allá del mantenimiento de los usos y formas preexistentes en un territorio agrícola con un claro valor paisajístico. Unas fórmulas imaginativas de gestión en apariencia, orientadas a la concentración de unas posibles plusvalías ligadas a determinados aprovechamientos turísticos específicos no han podido gestionarse realmente ante la obstinada oposición de los propietarios del suelo. Probablemente, su escaso éxito se deba tanto a su exceso de idealismo de los promotores como a la incomprensión de los operadores inmobiliarios y de los representantes políticos sobre la validez de las ideas formuladas. Los contradictorios objetivos de la ley han desembocado en la congelación de este espacio para el desarrollo turístico y ha originado realmente, la parálisis de las actividades económicas preexistentes. Mientras languidecen unas fincas dedicadas al cultivo del plátano para su exportación no se realizan acciones tendentes a su mejora. Quizás haya sido un buen resultado y congratularse con la preservación de ese espacio libre de construcciones como reserva estratégica para el futuro. Lo verdaderamente importante es que este precedente ha servido de ariete para una reivindicación popular cada vez mayor de mecanismos participativos en la toma de decisiones sobre las acciones en el territorio. Esta es una demanda cada vez más sentida por la población canaria y dificilmente entendida todavía por los poderes públicos legalmente constituidos en este archipiélago. Los usos y costumbres habituales en la ordenación territorial, derivados de una concepción elitista e ilustrada en el mejor de los casos, siguen siendo lo habitual. Sin embargo, están empezando a aparecer síntomas de cambio hacia una participación cada vez activa de la población. Una transformación espoleada por una demanda popular representada por tipo de asociaciones y colectivos ciudadanos y crecientemente reivindicativa de un papel activo frente a los desmanes urbanísticos y la acción salvaje de los operadores inmobiliarios que ha caracterizado las últimas décadas. En los últimos dos años he tenido oportunidad de intervenir en dos casos significativos al respecto y que afectan a dos municipios importantes en el contexto del área metropolitana de Tenerife y los cuales me gustaría explicar someramente. Ambos se inscriben en los procesos para la revisión de planes generales municipales de ordenación. El primero de ellos, se refiere a un pequeño municipio, Tegueste, de la periferia norte de carácter rural que, con escasos 11.000 habitantes, se encuentra sometido a unas fuertes presiones urbanizadoras para su transformación en suburbio residencial.

Planteamiento de las alternativas de modelo territorial para el municipio de Tegueste. Arriba, ocupación concentrada frente a dispersión de la edificación. Abajo alternativas de variante viaria para la principal vía de comunicación que lo atraviesa


En Tegueste, los responsables políticos de la corporación municipal llevan varios años intentando sacar adelante un planeamiento que preserve su carácter rural y, al mismo tiempo, poder compatibilizar la implantación de unos usos económicos más avanzados y sofisticados. Este objetivo genérico se enmarca dentro del marco de la complejísima legislación urbanística canaria, llevando ya varios años en proceso de tramitación.
En Tegueste, se ha forzado un debate participativo desde el esfuerzo de grupos ciudadanos cualificados, que se han movilizado exigiendo una discusión en profundidad de las decisiones de carácter más territorial. Se partía de un proceso habitual adaptado a las sucesivas informaciones públicas tradicionales en la práctica española, para constituir posteriormente algunas plataformas de debate más amplías que han cristalizado en un nuevo órgano asesor al estamento político, el Consejo Sectorial sobre el Plan de Urbanismo en el que participan representantes de esos colectivos que han reclamado una presencia más plural.
Las cuestiones que se han debatido se enmarcan en el debate genérico sobre el modelo territorial y los elementos estructurales que definirán ese territorio en el futuro. En lo que se refiere al modelo a desarrollar se ha argumentado por un lado, sobre la posibilidad del freno al crecimiento y la reducción del espacio reservado a la urbanización; por otro lado, se ha reflexionado sobre la ocupación extensiva y puntillista de todo el espacio rural disponible, aceptando una dinámica de indisciplina generalizada lo que ha sido bastante habitual en el entorno insular en las últimas décadas. Finalmente, se optó por una solución intermedia de ocupación densa y más eficiente de los espacios vacantes interiores a los núcleos urbanos ya comprometidos por la urbanización, lo que permitiría un crecimiento poblacional razonable en los próximos 25 años.

Propuesta para la transformación de la actual carretera que atraviesa el núcleo principal de Tegueste en un espacio público semipeatonal. Eje ciudadano de Tegueste

Un segundo caso es que el representa el nuevo Plan General de Ordenación de La Laguna. Un proceso de planificación apasionante que afecta al segundo municipio de la provincia con una población que se aproxima aceleradamente a los 150.000 habitantes y tiene una gran variedad de espacios y asentamientos poblacionales. Su alcalde ha tenido la valentía de apoyar masivamente el debate ciudadano sobre el futuro territorial, otorgando la palabra y, casi, la decisión final a los ciudadanos.
Este documento se apoya en un análisis territorial y urbanístico muy minucioso por el cual se han acopiado los datos y características más relevantes de los principales núcleos poblacionales para, a partir del mismo, establecer un diagnóstico de situación detallado desde múltiples perspectivas, ambiental, económica, social, jurídica, etc. sobre cuales eran los problemas más significativos y las principales potencialidades que afectan al municipio.
Es muy interesante el proceso participativo impulsado desde el propio Ayuntamiento, puesto que ha establecido canales de contacto con la población, incluso antes de iniciar los trabajos de redacción del usual trámite de avance de planeamiento. Se estableció una consulta ciudadana previa que permitió sondear directamente cuales podían ser las preocupaciones y necesidades reales de cada barrio o pueblo. A la misma se aportaron 1.500 comentarios que han resultado muy esclarecedores de cuales eran los problemas urbanísticos que más preocupan a la población.
Sobre esa base, y para los aproximadamente quince núcleos poblacionales en que se podría dividir el municipio, se construyó posteriormente un conjunto de documentos que plantearon múltiples alternativas específicas para la solución de cuatro cuestiones básicas. Esta clasificación temática se refiere a soluciones viarias, mantenimiento o expansión de los espacios urbanos existentes, definición de la morfología edificatoria y localización de los déficits dotacionales. Junta a ello, se plantearon también alternativas sobre cuestiones estratégicas que afectaban a la economía y los usos posibles en localizaciones concretas.
A partir de lo anterior se ha construido un documento de avance de planeamiento que se ha sometido nuevamente a la consideración ciudadana con un compromiso del alcalde y su grupo de gobierno de aceptar las elecciones que mediante votación decidiesen los propios ciudadanos. El proceso de decisión se ha complementado con un ingente esfuerzo explicativo que ha supuesto varias decenas de sesiones públicas en casi todos los enclaves poblacionales del municipio, en las que el alcalde con la apoyatura de los técnicos redactores han expuesto las distintas alternativas sujetas a elección.
Una característica esencial de este esfuerzo es que técnicamente se ha intentado mantener en cualquier caso, la coherencia de las distintas alternativas ofertadas que han ofrecido un abanico amplío de posibilidades, desde mantener las situaciones en su condición actual hasta introducir importantes desarrollos y expansiones.

Avance del Plan General de Ordenación de La Laguna. Alternativas propuestas para el desarrollo residencial del núcleo de Bajamar en la costa norte del municipio

Esta segunda fase del proceso ha concluido recientemente y sorprende la madurez colectiva que se ha logrado con un nivel de participación altísimo que ha incorporado al debate a más de 25.000 personas, de las cuales 9.000 se han pronunciado fehacientemente.
Si bien la tónica general de la elección se ha orientado a la congelación del crecimiento y a la mejora de las condiciones actuales en lo referente a infraestructuras y dotaciones, también se han producido propuestas que van a suponer una introducción de nuevas alternativas de desarrollo económico. Propuestas que permitirán la incorporación de un desarrollo que va más allá de la usual expansión residencial de los asentamientos existentes.
Esperemos que este apasionante debate colectivo en curso no se frustre y pueda llegar a buen puerto con unas propuestas de ordenación urbanística que logren encajar las interesantes demandas aportadas ya. --->




sábado, 13 de junio de 2009

DEMOCRACIA ACTUAL Y PARTICIPACIÓN POLÍTICA

Bañistas en la playa de Manhattan, Los Angeles. Fotos: Nick Carlson, Flickr
A partir de la revolución francesa y la extensión de la forma constitucional y desde la creación de los Estados Unidos, se ha ido extendiendo un modelo de organización política que algunos definen como democracia liberal o representativa. Sustentada en el ya clásico reparto de poderes, ejecutivo, legislativo y judicial, hoy en día, la democracia representativa constituye el canon de referencia para el gobierno de las naciones y de otras entidades territoriales de menor tamaño.

Sin embargo y después de una experiencia de más de 200 años, la democracia, tal y como se conoce en los países más desarrollados, ha ido acumulando ya algunos lastres de considerable importancia. Entre ellos cabría destacar el secuestro y manipulación de las decisiones colectivas por unas elites ligadas tanto a los poderes económicos, como a las castas partidarias y los medios de comunicación que los apoyan, han ido generando un creciente sentimiento de frustración entre las capas más sensibilizadas de la población.

<---Frente al deseo de cada cual hacia lograr dirigir los factores que condicionan sus propias vidas, la realidad del poder tiende como siempre a concentrarse en unas pocas manos. Esta vez agrupado en unos liderazgos cada vez más difusos y sin rostro que se ocultan y al mismo tiempo orientan en beneficio propio el devenir de millones de personas. Una alternativa política que algunos propugnan para combatir esta tendencia natural del poder político es la que se conceptualiza como democracia participativa, una opción intermedia entre las lacras de la democracia representativa que se padece y la democracia directa como utopía en que el gobierno y la decisión sobre las cuestiones comunes no se deleguen en agentes interpuestos. La participación ciudadana sería así una estrategia para exigir y extender la capacidad de decisión política entre capas más amplías de la población, mejorando con ello, la calidad del proceso de toma de decisiones e introduciendo cada vez más la discusión y argumentación sobre opciones diversas y contrapuestas.
El tradicional pueblo suizo, que cuenta con uno de los sistemas democráticos más avanzados del planeta. Foto. VanessaK, Flickr
En este contexto, el gobierno del territorio es una parte fundamental de la actividad política sujeta a la apetencia de todo tipo de factores y a la aplicación de técnicas variopintas con el objetivo de lograr una mejor convivencia de intereses contrapuestos. En los últimos tiempos, se ha extendido la visión de que la mejor manera para su gestión es la que se deriva de la más vasta participación de los ciudadanos afectados. Sin embargo, esta aproximación a la ordenación territorial, organizada sobre la ampliación de la participación democrática activa, de la acción de los propios habitantes en el control del crecimiento y el desarrollo urbanístico, también tiene sus inconvenientes y, en mi opinión, no debe considerarse una panacea necesariamente en sí misma para una mejor disposición de las ciudades y de los usos y aprovechamientos.
La actividad económica y el crecimiento urbano tienen un sustento espacial, un territorio que debe ordenarse de la manera más racional posible. Como consecuencia de esta necesidad hace más de cien años surgió el urbanismo –algunos atribuyen el concepto al catalán Ildefons Cerdá- una disciplina dedicada a orientar el crecimiento de las ciudades y que, estuvo ligada fundamentalmente a la ingeniería y la arquitectura en sus inicios. La específica tarea técnica e, incluso, artística, del urbanismo ha ido derivando hacia enormes desafueros en la última cincuentena de años, como consecuencia de sus mecanismos económicos y, entre otras cuestiones, de las gigantescas plusvalías que genera el simple proceso administrativo de recalificación de terrenos rústicos, asignándoles usos y aprovechamientos urbanos.
Los abusos y errores cometidos en el marco del urbanismo son motivo de incesantes críticas, algunas basadas en hechos incontestables y otras apoyadas desde visiones profesionales interesadas en controlar este tipo de procesos tan golosos. Así, y de una manera recurrente, han ido apareciendo nuevas aproximaciones a la forma de ordenar el territorio, lideradas desde otras disciplinas que pretenden ofrecer soluciones totalizantes a un problema extremadamente complejo que afecta a múltiples cuestiones sociales y técnicas. La necesidad de una visión holística, transversal es un factor esencial en la ordenación del territorio que nunca ha llegado a comprenderse cabalmente, impidiendo en la práctica una correcta administración y salvaguarda del entorno habitado. El esfuerzo para controlar esta materia desde perspectivas parciales, económicas, geográficas, jurídicas, ambientales, arquitectónicas, ingenieriles, etc. ha conducido a la aparición constante de nuevas recetas y panaceas de todo tipo que se revelan también fallidas a la larga.
Es el caso del planeamiento estratégico, de la visión ambientalista o del marketing territorial a los que hemos atendido en años recientes. En los últimos tiempos ha aparecido una nueva posición heredera de esta forma parcializada de abordar la ordenación territorial y que, como siempre, aventura una nueva solución definitiva a los problemas del mal gobierno territorial. Tendría que ver con una aproximación ligada a la política y la extensión de la democracia en los países avanzados a la que antes hacia referencia. Es la idea participativa de la población en los procesos de toma de decisión sobre el uso del territorio. Un argumento en principio inobjetable, pero como todo, sujeto también y posiblemente a manipulación política.
La participación ciudadana es una cuestión relevante que enlazaría de nuevo con la política con mayúsculas, por cuanto pretende la superación de las prácticas estrechas que encorsetan la democracia representativa parlamentaria. Existen ya algunas experiencias políticas que avalarían esta alternativa de desarrollo democrático hacia un planteamiento participativo de mayor calidad en la implicación de los ciudadanos en la administración colectiva.
Un ejemplo señero es el que representa la Confederación Helvética, un país altamente descentralizado en el que se toman importantes y numerosas decisiones comunes a los ciudadanos por el sistema de referendos consultivos a todos los niveles, estatal, cantonal y local.


Cartel de la campaña para la aprobación en referendum de un sistema de expulsión directa de emigrantes con problemas. Una iniciativa del derechista Partido del Pueblo Suizo- Unión Democrata Suiza


En Suiza, la democracia participativa, basada en una importante descentralización administrativa y política es una práctica con una tradición muy extendida y fructífera que se basa en un alto nivel de conciencia colectiva de la población. La articulación a múltiples niveles de los debates sobre todo tipo de cuestiones comunes ha llevado a los suizos a extender el debate hacia asuntos muy diversos y con ello, tener la posibilidad de discutir desde las cuestiones más domésticas hasta asuntos delicados como los relacionados con la seguridad nacional. Hace unos años, se produjo un ejemplo sorprendente en relación a la capacidad del país para tomar decisiones colectivas; se planteó un referéndum que tenía por objeto decidir la compra de varios cazabombarderos destinados a la defensa nacional. Un ejemplo sorprendente impensable en otros lugares, que expresaría un alto nivel de madurez democrática.
Actualmente, otro ejemplo significativo a este respecto es el que representa también el estado de California, un territorio en el que existen viejas costumbres relacionadas con la democracia directa. En 1911, el gobernador Hiram Johnson introdujo un método para la aprobación de todo tipo de iniciativas populares mediante referendos directos que allí se conocen como Propositions. Una buena idea participativa en sus comienzos ha ido derivando con el tiempo en un sistema político de gobierno imposible que está a punto de colapsar como ha reflejado un reciente artículo de la revista Economist, titulado El estado ingobernable.
California cuenta con instituciones representativas muy consolidadas que se concretan por ejemplo, en sus dos cámaras legislativas asentadas en la ciudad de Sacramento. Sin embargo, algo que podía funcionar bien a comienzos del siglo XX, cuando ese estado contaba aun con una población pequeña y homogénea se ha transformado cien años después, en un sistema impracticable, en el que la población ha crecido hasta los 35 millones de personas, formando un conglomerado territorial, social y económico complejo, con una amplísima variedad racial, de intereses económicos y, lo que es más importante, una escasísima minoría de votantes efectivos. Esos minoritarios participantes, electores, conscientes de la importancia del control político, se han polarizado por distritos irreconciliables y extremistas. Es el caso de Berkeley, en San Francisco o Santa Mónica, en Los Ángeles que se situarían en posiciones a la izquierda y Orange County o la zona central del estado, representativas de una concepción de la convivencia más a la derecha.

El actor Arnold Schwaerzenegger, actual gobernador del estado de California

La democracia directa ha ido derivando en California hacia una situación ineficiente mediante una progresiva aplicación de Propositions cada vez más crípticas y complejas (el pasado mes de Mayo, se votaron 6), que ha generado toda un ecosistema ampliamente organizado de recolectores de firmas y para la gestión de iniciativas. Un caso extremo de esta aplicación interesada del sistema referendario lo constituyó la famosa Proposition 13 que significó una autentica revolución contra la hacienda pública estatal. Fue aprobada mayoritariamente en 1978 y a partir de entonces quedó muy limitada la posibilidad de aumentar los impuestos sobre los bienes inmuebles. Para variar los impuestos es necesario conseguir una mayoría parlamentaria de dos tercios en las dos cámaras legislativas de Sacramento, una condición que impide en la práctica una activa y eficiente gobernanza en momentos de crisis.
El desarrollo de grupos de presión de todo tipo y de iniciativas legales muy variopintas ha llevado a ese estado americano a una situación de colapso financiero y a un control efectivo y exacerbado de la gestión pública por minorías radicalizadas. Según The Economist las personas corrientes ya no son las que controlan el sistema legal sino los ciudadanos más ricos, desde los magnates de Hollywood a empresarios de Silicon Valley y grupos de presión variopintos como los sindicatos de prisiones, de enseñantes y de salud que son los que promueven la mayor parte de las iniciativas. La manipulación de los medios de comunicación, campañas de correo masivo y llamadas personales producen un estado de confusión mayoritario que impide saber con certeza el contenido real de lo que se vota.
En otras partes del mundo, se observan este tipo de cuestiones con incredulidad -cuando no con envidia- y se citan como un avance necesario en la profundización de la democracia. El problema de la extensión de la participación democrática se puede enmarcar en el acaparamiento del espacio político por toda una pléyade de posiciones oportunistas que aprovechan la apertura de nuevos escenarios decisionales para sacar adelante intereses privados muy determinados. Esta epidemia de la exigencia participativa presenta otra faceta negativa que tiene que ver con el progresivo encadenamiento de los representantes políticos, realmente refrendados por el sistema electoral, a las decisiones y argumentaciones que no suelen tener un real respaldo mayoritario.
La manipulación de los medios de comunicación y el amoldamiento de la opinión pública son otras de las herramientas que se utilizan para la imposición de intereses que no suelen mostrarse con claridad. Es un campo abonado para la extensión de la demagogia y la exacerbación de las pulsiones suicidas de la población.
No obstante, son riesgos que se deben correr y combatir con las armas de la razón para lograr una extensión del poder de las personas frente a la práctica habitual del secuestro de las decisiones que nos afectan a todos por unas pocas elites poderosas.
En España, y especialmente en Canarias, este tipo de procesos se encuentran todavía circunscritos fundamentalmente al del campo de la organización del territorio y del planeamiento. Existe ya una cierta experiencia local sumamente interesante sobre este tipo de procesos que trataré de explicar en una próxima ocasión. --->


sábado, 6 de junio de 2009

NEOLOGISMOS PROFESIONALES

La continua incoporación de nuevas piezas al desarrollo territorial. 25 aniversario del juego del Tetris. Fotomontaje de Erik Johansson, Alt eller inget.com


En las últimas décadas el tratamiento y gestión del suelo y el territorio ha evolucionado a una velocidad vertiginosa. Como consecuencia se han gestado nuevos especialistas, profesiones y técnicos ligados al manejo del espacio y su mejor aprovechamiento.

Muchas de estas nuevas especialidades no han encontrado todavía acomodo en la enseñanza técnica y, mucho menos, tienen estructurado su currículo académico, por ello, como señalan algunos teóricos, deben aprenderse en la llamada universidad de la vida. Una primera aproximación a estos fenómenos debe intentar nombrar y definir en que consiste todo este nuevo cúmulo de actividades.

<---Es debido a esta evolución que les propongo analizar una serie de términos -todos ellos neologismos técnicos- que puedan introducir una futura reestructuración de lexicológica de las profesiones que actúan sobre el territorio. Todo ello sobre la base de la evolución reciente de las prácticas profesionales y las expresiones técnicas habituales.
Esta es mi humilde aportación:
Almande: Personaje político elegido popularmente que suele estar al cargo de territorios con altas potencialidades de desarrollo especulativo. El almande suele estar sometido a innumerables presiones de consruptores y terramangantes que intentan lograr el aumento infinito del valor de sus propiedades y/o actividades económicas. En consecuencia, es presa fácil de manejos turbios y sobornos varios. Movido inicialmente por afanes altruistas, al cabo del tiempo suele actuar totalmente al dictado y bajo el mando de aquellos.

Aparejotecto: Ayudante de los arquineptos que se encarga de ejecutar y completar realmente el trabajo profesional que aquellos suelen dejar inacabado debido a sus constantes ensoñaciones artísticas. El aparejotecto aspira a sustituir al arquinepto puesto que considera que es el que verdaderamente dispone realmente del conocimiento técnico necesario. Profesión característica del entorno español que, en otros países, es realizada por los ingañeros.

Apogado: Especialista en cuestiones jurídicas que conoce todas las posibles triquiñuelas encaminadas a subvertir el marco legal vigente en beneficio de consruptores e innobiliarios. El apogado suele haber ejercido cargos de funcioparia en épocas anteriores de su vida y suele trabajar en colaboración con los arquineptos.

Arquinepcia: Profesión de alto componente artístico, consistente en producir documentos destinados exclusivamente a la obtención de permisos y licencias de construcción para ejecutar edificios que se caracterizan por el máximo aprovechamiento de la capacidad de parcelas y solares. Los beneficiarios habituales de la arquinepcia suelen ser los innobiliarios y, en menor medida, los consruptores.
Ejemplo de trabajo resultado del ejercicio profesional de un arquinepto

Arquinepto: Individuo o profesional que practica la arquinepcia. El arquinepto es un factor esencial para la generación de riqueza, sea esta obtenida de manera ortodoxa o por cualquier otro medio asequible. Por lo general, el arquinepto desconoce las técnicas necesarias para construir, siendo ayudado en esas tareas por los ingañeros y aparejotectos.
Ejercicio imaginativo carácterístico de la aptitud profesional del arquifecto. Sopot, Polonia

Arquifecto: Arquinepto especialista en halagar el intelecto de sus clientes con ensoñaciones, imágenes y narraciones de lugares y construcciones extraordinarias para embarcarlos en aventuras costosísimas de imprevisible resultado. El arquifecto suele ser un profesional con una alta estima de sí mismo y que se considera enormemente incomprendido por la sociedad.

Ingañero: Técnico especializado en engañar a los arquineptos en su intento por conseguir documentos de proyecto en los que sea factible y económica la construcción de edificios. El ingañero sufre con estoicismo la indefinición e ineficacia consustancial a la práctica habitual de los arquineptos.

Enredado de obra: Trabajador técnico encargado por el consruptor para la compleja tarea de ejecutar directamente la obra definida en los royectos. Su objetivo principal es lograr realizar el trabajo con el mínimo esfuerzo personal y económico, así como el máximo ahorro de medios aun a costa de una calidad técnica y del quebranto de las condiciones estéticas y técnicas que, con tanto esmero, han querido lograr los arquineptos e ingañeros.

Consruptor: Personaje con escasa experiencia empresarial que se ocupa de realizar efectivamente los royectos, produciendo materialmente los edificios que son la esencia del negocio innobiliario. Gran parte de los consruptores no suelen tener una cualificación profesional adecuada y dedican una parte importante de su tiempo y sus recursos a convencer a los almandes y funcioparias de las razones para mejorar las condiciones económicas de los royectos que les son los encargados. A veces, los consruptores también superponen a su tarea la que suelen ejercer los innobiliarios.

Consrupción: Conjunto de actos y actividades legales y alegales practicadas por los consruptores.

Flaneamiento: Documento que arbitrariamente asigna valor económico a las distintas piezas del suelo existentes en una localidad, municipio o región. Normalmente, se ejecuta por los urtanistas, bajo el encargo y dirección de los almandes. El flaneamiento suele configurarse a partir de elecciones supuestamente lógicas y racionales que suelen acabar siendo transformadas radicalmente en beneficio de algunos innobiliarios y terramangantes con influencia.

Flanificación: Disciplina técnica que analiza y establece teóricamente los mecanismos e instrumentos con los que se ejecuta el flaneamiento. Normalmente, la flanificación se desenvuelve en un universo ideal que nada tiene que ver con el resultado práctico de sus teorías. La flanificación tuvo su origen en una visión utópica para disponer el crecimiento de las ciudades.

Uniformes empleados en las celebraciones profesionales por arquineptos, ingañeros, funcioparias y aparejotectos. Ilustración cortesía de Ruth Fau

Funcioparia: Individuo cuya tarea y principal esfuerzo consiste en encontrar el mayor número de inconvenientes y de defectos en los documentos de royecto presentados por innobiliarios y consruptores para obtención de permisos de ejecución y así acotar su objetivo básico de enriquecimiento desmedido. El funcioparia desarrolla su tarea en el seno de las administraciones públicas y suele despreciar a los arquineptos, ya que cree conocer infinitamente mejor que ellos la flanificación y las técnicas para la elaboración de los royectos.

Innobiliaria: Ente empresarial o actividad orientada a la consecución de actividades especulativas en la transformación del espacio disponible en parcelas y solares edificables. En general, las innobiliarias se dedican a la mutación y tráfico de bienes rústicos de escaso valor en productos con un rendimiento económico extremo sin apenas aporte de esfuerzo material.

Profeisional del sector innobiliario caracterizado con su uniforme habitual de trabajo. Ilustración: Eneko

Martirmonio: Contrato personal de convivencia que algunos profesionales, arquineptos, ingañeros, funcioparias, almandes, etc., establecen por largos períodos de su vida, cuyo pacto principal consiste en compartir escaso tiempo y responsabilidades con otra persona. Normalmente, los graves perjuicios generados por este acuerdo los sufren las parejas de estos profesionales, que no pueden contar con ellos para otro tipo de actividades que no sean las de ocio y representación pública.

Royecto: Documento elaborado normalmente por los arquineptos e ingañeros con el apoyo y ayuda de los aparejotectos y que permite la obtención de permisos de edificación. Por lo general, el royecto refleja una escasa preocupación social o estética e innumerables defectos técnicos que suelen elevar considerablemente el costo de los productos finales, aunque cumplan a la perfección la flanificación que se aplica en el lugar. El royecto consta de innumerables elementos inutiles, exigidos reglamentariamente, que en nada contribuyen a su definición técnica.

Starquinepto: Especie extrema de arquifecto que se mueve en el panorama internacional de la arquinepcia y es sumamente apreciado por almandes e innobiliarios como elemento generador de marketing y presencia mediática. Habitualmente y de una manera mágica, suele eliminar las insuperables trabas de todo tipo existentes para la consecución de objetivos económicos difíciles. Curiosamente, los funcioparias suelen estimar enormemente a los starquineptos, llegando en algunos casos extremos a su adoración.

Ilustración de Steve Buenes. Fuente: Blog, Mi Moleskine arquitectónico


Terramangante: Propietario de porciones de suelo que considera que allí se puede realizar cualquier tipo de aprovechamiento ya que su tenencia y propiedad es un derecho divino con caracteres sagrados. Generalmente, el terramangante odia de una manera visceral a los urtanistas que les imponen, a través de la flanificación, limitaciones injustas y arbitrarias a sus expectativas de enriquecimiento infinito.

Urtanista: Especialista dedicado a la producción de los documentos ligados a la flanificación. Suele estar sutilmente implicado en la obtención de rentas colaterales a la realización de su actividad y es objeto constante de presiones múltiples, directas e indirectas, de innobiliarios, terramangantes y consruptores.

Urtanismo: Disciplina ligada a la práctica de la flanificación y ejercida por los urtanistas. El urtanismo incluye una especialización en el riesgo y es, en tiempos recientes, estudiado con ahínco por fiscales y jueces, dentro de otro mundo profesional compenetrado con el del manejo del suelo, el de la justicia.--->